Archivo | septiembre 2011

Little Black Dress

Since Chanel introduced the “little black dress” in 1926, it has become the epitome of chic. Desde que Chanel introdujo el “little black dress” se ha convertido en el arquetipo del término chic.
Por autonomasia el “little black dress” es el de la película Desayuno con Diamantes. 

Interpretaciones 2001 / 2012
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Las fiestas de niños más chic

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María Cañal está especializada en niños. Se dedica a organizar fiestas infantiles.



Pero lo más importante, tiene un Blog fascinante. Se llama Escarabajos, bichos y mariposas (EB&M). 



Está enfocado a los niños. 

Tiene manualidades, tiene ideas de decoración, para vestir, pero con una originalidad y una categoría que estoy segura que os va a encantar. 

Te dan mil y una ideas. 

Os lo recomiendo sin lugar a dudas. Es diferente a lo demás. Viva el buen gusto y más cuando se refiere a los niños!!!

Balenciaga y la arquitectura: una construcción de ideas

El Museo Cristóbal Balenciaga es un proyecto concebido para alojar una colección muy extensa de la obra del genial modisto, que abarca de manera muy completa su excepcional trayectoria creativa y empresarial.



De Balenciaga todo está dicho. De su Museo, todavía falta todo por decir.


La ubicación en el Palacio Aldamar, Residencia de los Marqueses de Casa Torre, mentores de Balenciaga en sus inicios, añade valor sentimental al Museo. Fue construido a mediados del siglo XIX y ha sido rehabilitado para acoger las exposiciones temporales y el centro de documentación. En planta baja, junto al acceso del museo, se ubica la sala que mediante la proyección de un documental introduce a los visitantes en el universo Balenciaga.. 

El Museo Balenciaga se instala en un edificio antiguo, lleno de sentimentalismo pero sin embargo, crea una zona nueva. Mezcla el romanticismo de lo clásico con la innovación de lo más nuevo. 





La moda y la arquitectura de calidad comparten un componente creativo en el origen del proceso, se desarrollan en torno a una idea, necesitan de conocimientos técnicos sobre los materiales que se utilizan para llevarla a cabo, y tienen un componente industrial y comercial muy fuerte. Son disciplinas sobre las que hay un debate permanente sobre su condición de “obra de arte” u objeto más o menos bello.


El Museo es un contenedor pensado para un contenido específico, un traje a medida, donde poder admirar las creaciones de un legendario Balenciaga.





La arquitectura crea espacios, definidos por volúmenes. Cristóbal Balenciaga diseña creando espacios en torno al cuerpo, sus piezas tienen un carácter escultórico muy marcado donde destacan las líneas sencillas y rectas al mismo tiempo, y donde los colores juegan un papel protagonista. El Museo y las creaciones de Balenciaga son puras, sin adornos. Los rojos, amarillos y fúcsias, se entremezclan con blancos y negros y bailan de la mano de forma paralela a las salas llenas de luz de este singular Museo.









En sus comienzos nuestro modisto más internacional se inspira en diseños clásicos, y pronto comienza a experimentar con líneas innovadoras que transgreden la cultura de la época y que perduran en el tiempo hasta llegar a nuestros días. En este contexto histórico de principios de siglo XX surge también la arquitectura moderna, las vanguardias, y se inicia un proceso de “simplificación” de la arquitectura, que se desprende de los ornamentos decorativos clásicos, para adaptar su forma al contenido, eliminando lo superfluo, lo vanal, y dejando sólo la esencia. Balenciaga y la arquitectura evolucionan en cierto modo al tiempo. De igual manera se aprecia, en la evolución de Balenciaga, una tendencia a volúmenes más limpios, contundentes, rotundos, que buscan la sencillez de las líneas que traza en sus vestidos, sus trajes sastre… Es un revolucionario, innova, crea tendencia y un estilo inigualable igual que sus coetáneos del mundo de la arquitectura. 






La última etapa de Balenciaga recuerda estéticamente a la arquitectura oriental, que se inspira en la naturaleza, con formas orgánicas, sinuosas, y volúmenes rotundos. En el proyecto arquitectónico del Museo, la naturaleza está presente en el estampado floral que recubre los volúmenes de las salas de exposiciones, y rodea el edificio, filtrándose por sus pliegues de fachada.

El paralelismo entre el Maestro y su Museo es incuestionable. Sin duda, la creación artística de Balenciaga recuerda a las formas arquitectónicas, y la analogía entre ambas se puede llevar más allá: a lo relativo, al proceso creador planteado entre ambas disciplinas como el trabajo artesanal de un oficio, a la creación mediante la constancia y la paciencia, lo que permite una evolución y maduración coherente tanto del modisto como de su obra, según se acumula experiencia.

El edificio del Museo, al igual que las obras que contiene, se ha concebido al servicio de lo importante que no es más que lo que contienen; el uno alberga una selecta colección de creaciones de Balenciaga, éstos, a la afortunada que tiene el placer de ser vestida por el Modisto. Y en ninguno de los dos casos, a pesar de la espectacularidad del contenedor, el contenido pierde el protagonismo principal.